Kierkegaard, afirmó que "Detrás del mundo en el que vivimos, allá al fondo hay otro mundo que mantiene con él una relación similar a la que mantienen en el teatro laescena real y la que a veces vemos detrás de ella. A través de un fino velo vemos como un mundo de velos, más ligeros, más etéreo de otra calidad que el real. Muchas personas que se muestran corpóreamente en el mundo real no pertenecen a éste sino a aquel otro". Al leer estas palabras de el inmenso filosofo, el intriga ante tan enigmática frase me invade, que quería decir Kieekegaard con estas palabras, se referiría a otro mundos paralelos, tras el velo o a la vida más allá de la vida. En estos últimos días, pienso mucho acerca de ello, en la posible existencia de otra vida, en la probabilidad de otros mundos u otras dimensiones que se expanden más allá de la existencia humana, puede que la crisis existencial sea algo común a todas las personas, pero que cada una la exprese de distinta forma. Me pregunto, ¿dónde vamos cuando ya no estamos?, vamos o nos quedamos como un satelite cerca de las personas a las que amamos, por qué el amor es tan importante, para mí es lo más valioso de la existencia, todas las demás cosas me parecen insustanciales, aunque, claro, habrá quien piense que esas son reflexiones de aquellos que tienen el alimento sin dificultades, sin embargo, en las diversas circunsatnacias me ha preocupado más ese extremo que ningún otro. Quiero pensar y creer que la existencia no se acaba con el silencio de la última señal de funcionamiento del cerebro. Puede que sea simplemente una reacción contraria a la muerte prematura de un amigo, si está en alguna parte y no es en este mundo, lo buscaré o él me encontrará, quiero verlo, si nuestra existencia es efímera y los minutos de nuestras vidas son escasos comparados con otras magnitudes temporales, si el tiempo y la distancia son relativos y curvos, de tal forma que siguiendo la teoría de la relatividad y el pensamiento científico de Stein